En un viaje con Mile me di cuenta que no me gustaban las fotos, me negaba cada vez que me pedían tomarme una. Mile empezó a fotografiarme sin que me diera cuenta y luego me mostraba lo bien que salía, agregando frases agradables.Al final del viaje entendí que no quería fotos porque no me sentía cómodo conmigo mismo.Hoy soy una persona más segura, disfruto tomarme fotos y soy consciente de llenarme de amor propio cada día.
